Mostrando entradas con la etiqueta circuito agilidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta circuito agilidad. Mostrar todas las entradas

martes, 10 de octubre de 2017

Y llegó el día. Crónica de un APTO.

¿Qué tal todos? Ya era hora de escribir esta entrada. Y si además es para contaros mi APTO, sabe mucho mejor. Vamos allá.

Me examinaba el jueves por la tarde, pero para poder cuadrar mejor los horarios de tren y hotel, decidí irme el miércoles por la mañana para así no tener que estar preocupándome de ir con la hora justa. El viaje de ida fue bastante bien, esta vez iba solo, ya que el año pasado fui con un compañero, que por cierto saludo desde aquí, ya que sé que me lee y felicito por su plaza de profesor. Al llegar a Ávila me sorprendió la temperatura, muy distinta al año pasado cuando me tocó venir por estas mismas fechas. Realmente hacía calor, que personalmente a mí no me hace mucha gracia, pero bueno "sarna con gusto no pica". El hotel fue el mismo del año pasado, "El Rastro", lo recomiendo altamente, un 10 en todo. Una vez allí me puse cómodo, comí algo y me eché la siesta para descansar de cara al siguiente día, el famoso día D. Ciertamente hice poco, quería aislarme todo lo posible, no me preguntéis por qué, pero me siento cómodo así ante un día complicado, por lo que solo salí a comprar algo para cenar y desayunar en el mismo hotel. Aquí fue dónde llegó mi primera cagada, después de estar dos semanas tragándome la saga de "Rocky" por eso de la motivación, decidí reservarme la última, "Creed", para verla la noche anterior a las pruebas pero cuál fue mi sorpresa (mejor dicho mi torpeza), al darme cuenta de que me había llevado la película en formato blu-ray, por lo que mi gozo en un pozo. Fue una decepción para mi pero al final lo tomé con humor y acabé viendo La que se avecina en la tele, no había otra. Sinceramente dormí muy bien, pero poco, ya que a las 8 de la mañana ya estaba en pie y pensando en las pruebas. La rutina de esa mañana fue simple, aguantar todo lo que pude en cama, un baño caliente y comer sobre las 13:00, también decidí descartar la opción del taxi o bus para llegar a la ENP, iría andando aunque estaba bastante lejos, unos 5 km, pero pensé que me vendría bien evadirme un rato y bajar la comida. Eran las dos y pico, cuando salí del hotel, después de repasar 345343 veces la mochila, y ¡¿sabéis qué?! Se me olvidaron las chanclas para la ducha, otra de mis cagadas. Toalla, mallas, camiseta, gel, champú, calzoncillos, calcetines, deportivas de fútbol sala, deportivas para correr... y ¡el certificado médico! Auriculares, Spotify y al lío. 



Hacía mucho calor, mentiría si dijese que no se me hizo largo el trayecto pero fue bastante pesado, más de lo que pensaba, y eso que los últimos 20 minutos antes de llegar, me animé con la banda sonora de "Rocky" (sí, lo sé, estoy un poco obsesionado) y no sé si fue casualidad o lo quiero recordar así pero en el momento cumbre de la canción principal, vi a lo lejos la famosa rotonda, en la que todo opositor se hace fotos, y me vine arriba. Eran las 15:15 aproximadamente, y ya había un número considerado de opositores en fila, la otra como ya sabéis era para los familiares. Fue colocarme en la fila, y empezar a ver caras de nerviosismo, de concentración, de ilusión, de miedo, de confianza... La verdad es que cuando es tu primera vez, estás cagado, no hay más, es lógico, pero yo este año me encontré mucho mejor en ese aspecto, ¿más madurez quizás? No lo sé, pero estaba más tranquilo, eso seguro. La espera se hizo larga hasta que vi aparecer a los policías alumnos que iban a ejercer de seguridad, es inevitable verte a ti también en esa situación y aunque estés a punto de hacer un examen en el que te juegas todo, te sale una sonrisa. Después de mirarte la bolsa y colocarte la pegatina de opositor, que este año pude conservar, llega el momento de ir andando hacia el pabellón. -Es un momento tenso, porque nadie habla. Hay un silencio que solo interrumpe los ¡Suerte! de los policías alumnos que saben que el año anterior estuvieron ahí y esa pizquita de motivación es quizás lo que se necesita para llegar al pabellón sueltos y con confianza. Una vez en el vestuario, me cambié de ropa, me puse mi crema de calor en las piernas y hombros y nos fuimos para arriba, hacia las gradas. ¿Mi opinión acerca de esta nueva medida? Mejora el proceso, y lo hace mucho más ágil. Simplemente, ahora a los familiares no se les permite la entrada al pabellón, por lo que los opositores se sientan en las gradas a la espera de que digan su número, el cual también aparece reflejado en una pantalla. Mucho más rápido y cómodo, repito. Una vez sentado, es cuando más nervios tienes, ya que sabes que lo tienes ahí, en tus narices... Empiezas a hablar con los compañeros, te preguntan si es tu primer año y que les cuentes cómo va todo y tus sensaciones, también te das cuenta que estás entre gente de toda España, que aunque parece una tontería me sigue sorprendiendo al escuchar tantos acentos en tan poco espacio. En mi turno empezaron las chicas, que bajaron en tres o cuatro tandas. Y nada, cuando empezaron con los chicos, tardó muy poco mi número en salir y para abajo, a calentar un rato.
Hice mis cuatro ejercicios básicos de calentamiento, no sin hacer una visita muy rápida a los aseos, y entonces salió mi número en la pantalla, tocaba ir al llamamiento donde di mi DNI y el certificado médico, me puse el dorsal y recuerdo que dije a mi compañero que no había vuelta atrás, ya estábamos de lío.



Aquí es cuando llega el momento más jodido, al menos para mí. Estás viendo en primera línea a los compañeros haciendo el circuito y desafortunadamente ves muchas caídas, muchos nulos y mucha frustración. En ese momento tienes que mantener la cabeza fría y esperar tu turno. La verdad es que en mi grupo, que recuerde no hubo ningún nulo por lo que fue rápido hasta que me tocó a mi.

CIRCUITO. El examinador era el mismo que el año anterior, uno alto con barba. Me coloqué, ¡LISTOS, YA! No lo hice mal, simplemente en la última curva antes de hacer la tijera para el penúltimo salto, me resbalé un poco, lo justo para notar algo atrás, en el femoral pero en ese momento seguí, hice la tijera, juraría que la toqué un poco incluso miré atrás pero nada, llegué y me dijo que había hecho 9,7. No está mal dije, después de todo.  Cabe destacar que los tiempos de los compañeros eran realmente malos y estaban sorprendidos, y que la pista estaba muy resbaladiza aún con zapatillas de fútbol sala limpias. 

DOMINADAS. Ahí estaba en la parte izquierda de las dos que hay, había dos chicas y un hombre con barba de mediana edad. En ese momento miras a los compañeros que están haciéndolas para ver si las hacen como las has entrenado tú y si se las estaban contando. Yo la verdad es que no vi nada raro de dejar de contar y cosas así. Llegó mi turno, me tocó el hombre, me subí a la escalerilla y nada, las hice como había entrenado. Subía despacio, pasaba la barbilla, le miraba a los ojos y bajaba, me mantenía un poco y volvía a subir, 12 de 12. La 13 ni la intenté porque era la misma nota y me iba a desgastar más. 

Salí bastante contento de las dos primeras pruebas, ya llevaba 13 puntos y la carrera no se me daba mal. Muy amablemente nos dijeron que nos podíamos cambiar tranquilamente, que incluso nos hidratásemos y comiésemos algo con azúcar pues hacía mucha calor fuera. Aquí entre los compañeros nos pasamos dos o tres botellas de agua y se vio el compañerismo que caracteriza esta oposición. Nos subimos al bus y mientras terminábamos de prepararnos, yo por ejemplo me eché "VapoRub" para respirar mejor, intercambiamos opiniones de cuántos puntos llevábamos.

CARRERA. Llegados aquí, nada más bajarme del bus noté que estaba bastante cargado, las piernas agarrotadas y no sé, sensación de cansancio. Además estaba el calor, algo que para mí me puede. En ese momento decidí que no iba a arriesgar lo más mínimo por lo que calenté lo mejor que pude hasta llegar a la línea de salida y ¡a correr! Nada más salir me coloqué detrás de un compañero que iba bastante fuerte, pero llevando una vuelta me di cuenta que no iba a poder seguirle, por lo que aflojé el ritmo y fue cuando varios compis me adelantaron y me quedé por la mitad del grupo más o menos. La verdad es que sufrí un poco al final, pero pude acabar más o menos bien. 3:17. Ese momento cuando llegas a la pasarela de meta, es maravilloso aunque parece que te estás muriendo. La anécdota fue cuando una persona del tribunal al vernos todos cabizbajos y con las manos en las rodillas intentando recuperar el aliento, nos pegó un grito: ¡Cabezas arriba y pecho fuera! ¿Así queréis ir a Cataluña con los compañeros? Jajaja, nos sacó una sonrisa. 



Estaba APTO, un pasito más, un kilómetro más en la maratón. Y llegó uno de mis momentos preferidos, la ducha. Sentarte en el vestuario, mientras sigues recuperando el aliento, beber agua, conversar con los compañeros, animar a los que no han podido conseguirlo... Es un momento, mientras cae el agua, de reflexión personal... 

Una vez ya fuera de la ENP, solo quedaba encender el móvil y dar la buena noticia a los tuyos, ese momento también es emotivo pues ellos también sufren, y lo agradecen. Solo sé que estuve cerca de media hora sentado en un banco enfrente de la ENP. El momento de volver fue mucho más ameno, se me hizo cortísimo y lo celebré con una buena "Estrella Galicia". 




Hasta aquí la entrada, ha sido larga pero me ha gustado escribirla, porque creo que es el reflejo de muchos opositores que van a Ávila sin familia, sin acompañantes y que tienen mucho tiempo para ellos. También quería dar mi más sincera enhorabuena a todos los que estáis obteniendo el APTO porque el esfuerzo trae su recompensa, es la frase más típica pero sin duda cierta. A los que desafortunadamente no han podido aprobar, decirles que esto no acaba ahí, hay que seguir y seguir y seguir y aunque no soy aficionado del Atlético de Madrid, el partido a partido es la clave de todo. ¡Lo conseguiréis!

Por cierto, me encanta el compañerismo que vi ese día. También lo veo diariamente en los grupos de WhatsApp, en Twitter, en Facebook... Creo que eso nos hace grandes a todos. 

Y un último consejo para los primerizos que lógicamente están cagados, jaja. 
"Tener miedo es bueno, te mantiene en tensión."

#XXXIV #LaÚltimaYNosVamos 

viernes, 24 de marzo de 2017

Experiencias de un opositor II parte: Ávila

Suena el despertador, en ese momento te das cuenta de que es el día D, todavía no la hora H, pero esa mezcla de nerviosismo, incertidumbre y ganas es indescriptible. Me duché la noche anterior, por lo que aproveché ese tiempo para refrescarme la cara, mirarme al espejo y convencerme a mi mismo de que podría hacerlo. Preparé la mochila. Una camiseta interior térmica, una camiseta de manga corta, unas mallas largas, mis zapatillas, una toalla pequeña, dos barritas energéticas, un bote de fisiocrem y una botella de agua. Quedé con mi compañero para desayunar en una cafetería cercana a nuestro hotel, una tostada con aceite y tomate y un zumo de naranja. El ambiente estaba enrarecido, de las 30 personas que había en esa cafetería me aventuro a decir que todos eramos opositores. No se escuchaba nada más que el ruido de las cucharas moviendo el café o el crujido del pan al masticarlo. Al salir a la calle, el día había cambiado, las primeras gotas comenzaban a caer y el frío hacía acto de presencia. Nos dispusimos a coger un taxi camino de la Escuela Nacional de Policía.

Tribuna de Ávila

Durante el trayecto, mi compañero y yo apenas articulamos palabra, salvo por algún comentario del taxista que nos deseaba suerte y que nosotros agradecimos. Llegar fue una sensación totalmente distinta a la del día anterior, ahí estábamos con la mochila y esperando en la cola de opositores. Fuimos pasando poco a poco, y en la puerta nos registraron las mochilas, nos dieron la pegatina de opositor y nos la pusimos en el pecho, aquí es cuando comienza una de las anécdotas que me pasaron. Resulta que tenía un jersey, y me pegué la pegatina encima de él, nosotros íbamos andando muy nerviosos, nos cruzábamos con los policías alumnos que nos miraban sonriendo y dándonos ánimos hasta que llegamos al pabellón. Había un policía alumno en la puerta que nos decía por dónde
Diario de Ávila
teníamos que entrar para pasar a los vestuarios, pero cual fue mi reacción cuando nada más pasar al vestuario vi que mi pegatina no estaba, y nos repetían que era necesario que se viese bien la pegatina de OPOSITOR, mi corazón se puso a mil, salí del vestuario y allí estaba en mitad del pasillo... ¡Menos mal! Superado el primer "problemilla", tocaba vestirse, no sé como lo hicimos, estábamos muchísimos opositores para un vestuario que era normalito. Una vez vestidos, salimos al pabellón, eso era ya otra historia... Las gradas empezaron a llenarse de familiares y amigos, yo y mi compañero decidimos que lo mejor era estar lo más cerca posible de la valla que delimitaban los circuitos y el resto de opositores pues cuando cuando nos llamasen no tendríamos problemas en escucharlo perfectamente.

Aquí es realmente cuando comienza todo, estás ahí sin saber que hacer, supuestamente debes calentar, moverte, estirar... ¡Pero no hay hueco! Ese día estábamos pegados todos, a no ser que corrieses en el sitio, aún así era muy difícil intentar entrar en calor, así pasó un buen rato hasta que explicaron el proceso, era un llamamiento único por lo que si te llamaban y estabas en al baño, ¡hasta luego Lucas!, así de claro y así de crudo, aún así hubo gente que se acercaba después de haberles nombrado y decía que estaban en el baño que no lo habían escuchado, la respuesta del policía era clara, nos vemos el año que viene. Empezaron los hombres, y yo que sabía que era de los primeros ya estaba cagadísimo, sí, tenía muchas ganas de ir al baño, quería terminar cuánto antes... Y escuché mi nombre y apellidos, en ese momento cambié el chip, me concentré a tope y me dije que podía hacerlo. Dimos el certificado médico y el DNI, y nos repartieron el dorsal junto con cuatro imperdibles, te mandan al circuito, yo era el último de mi tanda por lo que veía como mis compañeros hacían el circuito, como pasaban a las dominadas, pero también como tres de ellos tiraban una valla y se ponían detrás de mi para intentar por segunda y última vez estar vivos en esta oposición. Ya estaba preparado, me coloqué y salí, la verdad es que aseguré un montón pues para mi esta prueba era clave para mi cabeza, cuando dí el último salto y el policía examinador me dijo 9,7 suspiré. No era mi mejor tiempo ni mucho menos pero al menos tenía un 7 de nota. Desafortunadamente dos de mis compañeros en mi tanda quedaron eliminados.
Tocaba la dichosa barra, me parece que había cuatro barras, en los foros se había rumoreado que uno de los examinadores era muy exigente, y sabía cual era. Estaba deseando que no me tocara, y ¡bingo!, una de las examinadoras que parecía bastante simpática me llamó. Me puso el taburete, y me dijo que cuando estuviese listo me subiese y agarrase la barra, entonces me quitaría el taburete y comenzaría. Subí, coloqué mis manos en posición y empecé, una, dos, tres, cuatro, cinco, seis, ese momento me dijo que no me balancease y volvió a contar seis, siete, ocho, nueve, y ya no pude más, yo me hacía 10-11 normalmente pero al quitarme una, la dichosa número seis que repitió dos veces, me partió y no pude alcanzar el 5, por lo tanto me fui a la carrera con un 4, necesitaba sacar un 4 para aprobar. Cogimos nuestras mochilas y un policía nos guió hasta el minibus, el conductor era muy simpático y nos deseo toda la suerte del mundo. Mientras tanto en el minibus, muchos comían una barrita, otros se cambiaban de calzado, yo por mi parte bebí agua y me mentalicé para la carrera. Nada más salir
Foro Policía
del bus, empezó a llover y además con bastante viento, por lo que sabía que sería difícil mejorar tiempos. Eramos una tanda bastante numerosa, quería posicionarme de los primeros para la salida pero fue imposible, me tocó muy atrás y sin apenas calentar el examinador dio el pistoletazo de salida. La carrera la llevaba muy bien, pero al comenzar tan atrás perdí mucho tiempo adelantando gente aún así, en los primeros 200 metros conseguí ponerme con el grupo líder, eramos unos 5 y uno de ellos empezó a tirar bastante fuerte, yo me vi con fuerzas y lo seguí a una distancia de dos metros, y así transcurrió el 80% de la carrera, al ser dos vueltas y media no me dio tiempo a sentirme cansado, no tuve ningún momento crítico, simplemente me decía "vas a ser policía, y lo sabes". Los últimos 200 metros apreté bastante y cuando solo quedaban unos 50, conseguí adelantar al primero y entrar con 3,07. Una lástima pues si hubiese hecho un segundo menos ya estaba en el 8 de nota, aún así contento por sacar un 7 en una prueba difícil. ESTABA APROBADO. 

Después nos fuimos a la ducha, una de las mejores sensaciones que uno puede tener, debajo del agua caliente sabiendo que has dado todo y que el primer paso lo has conseguido. Terminé y me subí a la grada, esperando ver a mi compañero, eso sería muy buena señal pues habría aprobado las otras dos pruebas.  No fue hasta de las últimas tandas de la mañana cuando lo vi, me miró y me dijo que la cosa estaba muy jodida, necesitaba una proeza para poder aprobar. Y es ahí cuando el tío sacó todo lo que tenía dentro y mejoró en al menos 20 segundos su mejor marca en entrenamientos y pasó la prueba por la friolera cifra de un 1 segundo... ¡Que crack!

El camino de vuelta a pesar del cansancio fue un no parar con tanto WhatsApp y tanta llamada a familiares y amigos, después quedaba lo mejor probar el famoso chuletón de Ávila y vaya si lo probamos. También la sopa castellana, una delicia oiga! Por la tarde decidimos visitar un poco la ciudad y tomar algo, al día siguiente teníamos el viaje de vuelta. Ya tocaba preparar la teoría. Era el siguiente paso hacia nuestro sueño.

Chuletón de Ávila - Foto Personal

Sopa castellana - Foto Personal


Muralla de Ávila - Foto Personal
Y hasta aquí una de las entradas más largas hasta la fecha, espero que os haya gustado y me comentéis vuestras impresiones y vuestras experiencias en aquel día.

¡Mucho ánimo compis y al lío! Feliz fin de semana.

viernes, 17 de marzo de 2017

Experiencias de un opositor I Parte: Ávila

Desde que publican en la página oficial de la Policía Nacional el día que tendrás que realizar las pruebas físicas, el nerviosismo va en aumento pero también las ganas, la motivación y el querer hacerlas lo mejor posible. Tuve suerte, ya que el día que publican la fecha, suele petarse la página, y durante 5 minutos, bastante más. En cuanto me llegó el "soplo" que ya estaban puestas, entré en la página y en cuanto supe el día me puse a buscar hotel, la verdad es que no comparé mucho, cogí el primero que pillé y al final puedo decir que estuvo muy bien. Una vez cogido el hotel, tocaba esperar hasta que llegó el día. Tuve la suerte de que un compañero de la academia tenía el mismo día que yo así que cogimos los billetes de tren (Ciudad Real-Madrid-Ávila) y al lío!

Foto Personal
El viaje fue muy raro, de primeras estábamos muy ilusionados, pero luego empezamos a darle vueltas a la cabeza, que si verás como tire la valla en el circuito, que a ver cuántas dominadas me cuentan.... Nerviosismo puro y duro. Llegamos a Madrid, nos tomamos un café y a coger el tren para Ávila. Tuve suerte de no darle a la cabeza porque nada más salir de Madrid me dormí y cuando llegamos me despertó mi compañero. Ya estábamos ahí, Ávila. Hacía fresquito (¡vaya! no me lo esperaba), google maps en mano a buscar nuestro hotel, estaba en todo el centro de la ciudad y aún así no fue caro. Llegamos un día antes del examen, y teníamos previsto irnos al día siguiente, así veíamos un poco la ciudad. Era increíble ir por la calle y cruzarte con mucha gente que iba con su maleta, generalmente en parejas o grupos, hablando de dominadas, de tiempos... Todavía no eramos conscientes de que al día siguiente era nuestro turno. Después de dejar las maletas e irnos a comer, decidimos ir a la ENP a ver las pruebas por la tarde y así calculamos cuanto podremos tardar en ir andando. Por si no lo sabéis los novatos en la oposición, la Escuela Nacional de Policía está en las afueras de Ávila, desde el centro se tarda bastante si vas andando, recuerdo que al menos 45 minutos se nos fueron.

Trip Advisor
Después de tanto andar, allí estaba....  Esa foto que tantas veces hemos visto, esa rotonda... Y cuánta gente había, impresionante, lo bueno es que los opositores ya habían pasado por lo que no hubo que hacer mucha cola. Llegamos a la puerta, y nos dieron una pegatina que ponía VISITA y pasamos dentro. Nada más pasar te inunda una sensación indescriptible, Pero lo que más me llamó la atención es cuando te cruzabas con algún policía alumno, te daban las buenas tardes y te deseaban suerte, ellos sabían lo realmente jodido que es acabar allí, eso me caló bastante. Pasabas por delante de los edificios y los veías ahí, dando clase, alargando su sueño un poquito más. Cerrabas los ojos y estabas ahí, tú, con el uniforme, con tus compañeros, formándote para ser policía. Lo dicho, millones de sensaciones recorrían tu cuerpo. Llegamos al pabellón, estaba hasta arriba de gente en las gradas y como diría un aficionado a la tauromaquia, en el "ruedo" había cientos y cientos de opositores en una pequeña parte de la pista, la otra estaba ocupada con dos circuitos y unas cuatro barras aproximadamente. Queríamos quedarnos con la copla para que al día siguiente no nos llegase todo de sorpresa. Por megafonía lo explican bastante bien, por lo que en cuánto deciden si empiezan chicas o chicos, comienza el proceso! Se notaba cierto aroma de sufrimiento en el ambiente, cuando se escuchaba caer una valla se notaban los resoplidos de la gente, al menos eso notaba yo. Queríamos presenciar la prueba de las dominadas porque se rumoreaba que estaban siendo muy "tiquismiquis", y al final nos dimos cuenta que según el examinador era más exigente o no, cosa que veíamos justa. Cuando nos cansamos de estar en el pabellón, nos fuimos para la pista. Fue un día bastante jodido para correr, también lo sería al día siguiente, hacía mucho viento y empezaban a caer gotas.. Yo como buen manchego dije que no hacía frío suficiente para llevar abrigo, me equivocaba. ¡Que frío! Estuvimos calculando algunos tiempos para compararnos y decidimos que nos volvíamos a cenar y a descansar. El viaje de vuelta fue contrario al de ida, estábamos callados, pensando en el día siguiente. Cenamos mientras veíamos al Atlético de Madrid en un bar al lado de nuestro hotel, hablé con mi familia, me desearon la mayor de la suertes, y cuando llegué al hotel me dí una ducha. Me puse mi playlist de motivación y me acosté deseando que llegará el día siguiente.

Diario de Ávila

Esta es mi entrada más larga hasta la fecha, no sé que recibimiento tendrá, a lo mejor es muy pesada, por eso me gustaría que me comentéis que os ha parecido, si os sentís identificado o identificada...
La II parte estará muy pronto. 

¡A por el finde con muchas ganas y motivación!

miércoles, 1 de marzo de 2017

1ª Prueba física: Circuito de Agilidad

Hoy quería hablaros de la primera prueba física que nos encontraremos, el circuito de agilidad. Os cito textualmente lo que dice el BOE de ella:

"Con la salida de pie, detrás de la línea de partida, el opositor debe realizar el recorrido  que figura en el siguiente gráfico representativo. Es nulo todo intento en el que el candidato derribe alguno de los banderines o vallas que delimitan el recorrido o se equivoque en el mismo. Se permiten dos intentos solo a los opositores que hagan nulo el primero."


Foro Policía
Como podéis observar no tiene mucho misterio, simplemente aclarar que la línea continua indica por abajo, y la discontinua por arriba. No quiero agobiaros poniendo la tabla de calificaciones, ya tendremos tiempo más adelante.

Para mi y para muchos otros opositores esta prueba es psicológica, puedes salir de ella con muy buena nota y afrontar las dos siguientes con mucha confianza o al contrario, salir con malos tiempos y eso conlleva malas sensaciones, necesidad de más puntos en las otras pruebas, o lo que es peor derribar dos veces una valla y terminar el proceso selectivo a las primeras de cambio, meses y meses de duro trabajo y sacrificio a la mierda, perdonad por la expresión.

Es por ello que debemos prepararla muy bien y a conciencia, más adelante postearé algunos ejercicios para ir mejorando poco a poco, de momento daré algunos consejos por encima.

  1. Se puede salir tanto por la izquierda como por la derecha, por lo tanto practicad de los dos lados y elegid el que mejor os vaya.
  2. Tener el pie de apoyo más adelantado que el trasero para que en la salida el impulso sea mayor.
  3. Mucha confianza al pasar por debajo de la valla, si pasas con miedo, la tirarás.
  4. Usa un calzado con agarre, no lleves zapatillas desgastadas pues el parqué del pabellón en Ávila tiene muchos "trotes" y resbalarás, incluso recomendaría llevar un trapo/toalla en la mochila y pasártela por la suela antes de empezar.
  5. Ropa ajustada, usar mallas y camisetas más repegadas evitarán que roces las vallas por cualquier descuido y caigan.
  6. Este último consejo para mi es el más importante, repito para mi, una vez estás en la fila esperando tu turno, aíslate, concéntrate, piensa en todo lo que has trabajado, escucharás el sonido de la madera chocar contra el suelo constantemente y esto te puede hacer dudar, pero vuelvo a repetir, tranquilízate y visualiza como lo harás tú, lo conseguirás.
Os pongo una foto de como es el circuito una vez estás allí en el pabellón de la Escuela Nacional de Policía de Ávila, es para que os hagáis una idea.

Sweat4Success

Ha sido un post bastante light, quizás aburrido para los más veteranos pero estos días me han inundado con mensajes sobre las pruebas físicas y veía conveniente hablar de ellas poco a poco, como dije tengo preparada una sorpresa que debería de ayudarme en las pruebas físicas, ya lo desvelaré. 

Un saludo, y hasta la próxima compañeros.