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martes, 7 de julio de 2020

Promoción XXXIV. Una historia de policías.



Suena el despertador, una sensación extraña invade todo tu cuerpo. Sabes que no es un día cualquiera. Está todo preparado encima de la mesa, lo imprimiste ayer y mientras lo rellenabas, un ligero escalofrío te recorría todo el cuerpo. Es la instancia para realizar la oposición a la Escala Básica de la Policía Nacional.



Tienes la sensación de que este año será distinto, has aprendido de errores pasados, y lo que es más importante, tienes más ilusión y ganas que el año pasado, cuando ese par de preguntas y esas palabras tan raras, pero, sobre todo, esa inexperiencia, te hicieron caer. 

Después de ese día vinieron auténticas montañas rusas. Momentos que querrías olvidar, otros que nunca lo harás. Días grises en los que no veías nada claro, días soleados donde te veías subido en el zeta o haciendo una troncha en el Apolo. Tiraste mucho la valla en el circuito, llegaste a sangrar en las palmas de las manos de la barra, vomitaste al terminar una mísera serie de 200...

Pero todas esas dudas se disipaban conforme ibas aprobando fases, llegaste al examen de teoría y ortografía y las dudas de antaño volvían a florecer, pero esta vez no te iban a vencer, las miraste a los ojos y dijiste que te tocaba a ti, y así fue. Aprobar esta fase fue una liberación, lo sabías y te hizo más fuerte, te hizo pensar que podías conseguirlo. Después llegó uno de los momentos más temidos por cada opositor, la dichosa entrevista. Ahí estabas, con tu traje y muchos, muchos nervios y dudas. ¿Y qué pasó? Que pudiste con todo. Y aprobaste, sí, aprobaste la puta oposición. Y digo puta, porque lo es, porque ves a gente que quieres abandonarte, porque pierdes momentos irrepetibles, porque ves caer a compañeros que sabes que son muy aptos para esta profesión... 

Llegó el día de comenzar una etapa que sería inolvidable, la Escuela Nacional de Policía. Nervios, nervios y más nervios, pero nervios bonitos, ya me entendéis. Conoces a tres personas que serán tus compañeros de habitación nueve meses, así como suena... Experiencias maravillosas, anécdotas inverosímiles, momentos únicos. Reír hasta no poder más, llorar en momentos jodidos, hacer piña para sobreponerse a los problemas. ¡Qué rápido pasó todo!

Pero tocaba la realidad, la calle. Empezábamos las prácticas, ¿estábamos preparados? Nadie lo está, lo que yo he aprendido es que cada día es un día distinto, cada día aprendo una cosa nueva, te fijas en los compañeros veteranos que un día estuvieron en tu piel y tuvieron las mismas dudas que tú, y te empapas de sus conocimientos que van más allá de un libro. Han sido meses muy gratificantes en todos los aspectos, desde llegar a una ciudad nueva sin conocer a nadie, a integrarte totalmente y que tus compis te hagan sentir como si estuvieses en tu propia casa. 



Si a eso además le sumas una pandemia mundial, y un confinamiento total de la población durante casi tres meses, suena a película, ¿verdad? Pues así se recordará a la Promoción XXXIV, la que estando de prácticas tuvo cara a cara a un "bicho cabrón". Y con eso creces y maduras, aunque solo lleves unos meses en la profesión, creedme. Llegó el momento de la jura, o, mejor dicho, de la "no jura". Todos sabíamos que iba a ser imposible juntar a tanta gente en la Escuela Nacional de Policía, pero siempre quedaba esa posibilidad, al menos en mi caso, tenía muchísimas ganas de volver a ver a mucha gente, en especial a mis tres inseparables hermanos. Cuando ya parecía que no íbamos a tener ni un triste acto, organizaron algo por provincias, y aunque parecía algo cutre, en mi caso que éramos pocos de prácticas en plantilla, fue un acto muy emotivo y cercano, totalmente distinto al que hubiese sido en Ávila, la primera promoción de policías que juraba el cargo en la ciudad donde estaba destinado. Mi familia me pudo ver en primera línea, cosa impensable en Ávila. Y eso es lo que más ilusión me hizo.



Y así acabó el proceso que iniciamos el día 18 de abril del año 2017, cuando se publicó en el BOE la resolución por la que se convocaban plazas para la Escala Básica del Cuerpo Nacional de Policía. Un sueño que comenzó estando muy lejos, se convirtió en realidad tras unos años de esfuerzo y constancia. 
Y aquí viene la pregunta que muchos se hacen cuando ven tan lejano convertirse en lo que quieren, ¿es posible cumplir tu sueño? Y yo respondo, SÍ. Tan posible que está en tus manos.

Y hasta aquí esta entrada, la última de un largo proceso. Y, para terminar, aunque las dedicatorias se ponen al principio de los libros, yo lo voy a hacer ahora, porque ¿qué sería de esta entrada sin dedicarle unas palabras a todos y aquellos que han sufrido tanto o nos han visto sufrir desde la otra parte de la oposición? En primer lugar, a cada uno de los 3.177 compañeros que han jurado el cargo, sin duda estáis ahí porque lo habéis merecido. Después viene la familia, la que con ilusión te veía levantarte a las 7 de la mañana a estudiar y te vio con el traje de gala y el escudo de la Policía Nacional en el pecho el día 30 de junio de 2020, los que más han sufrido junto con vosotros, verdaderamente merecen un pedestal. Y por último esas personas que en su día comenzaron el camino con vosotros, y por circunstancias de la vida, se tuvieron que ir y por aquellas que de una manera u otra han aparecido y os están demostrando mucho día tras día. Va por vosotros.

 ¡VIVA LA PROMOCIÓN XXXIV! ¡VIVA LA POLICÍA NACIONAL! ¡VIVA ESPAÑA!



A mis padres, mi hermano y mi abuela. 
A mis hermanos A, V y JA. 
A mis amigos. 
A ti, P.
Gracias.


 

jueves, 17 de octubre de 2019

Prácticas, los primeros días. #XXXIV

¡Hola compis! Ya estoy por aquí de nuevo, con muchas ganas de contaros cosas. Ya son tres meses desde que empecé las prácticas y es increíble lo rápido que se han pasado. De momento solamente he estado en Seguridad Ciudadana y un poco en Extranjería, pero qué gozada compañeros, me encanta todo. Tengo que decir que desde el primer día los compañeros veteranos se han portado de lujo con nosotros, nos han acogido estupendamente, demostrando una cercanía y un buen rollo que nos ha ayudado a integrarnos como uno más en la plantilla. Y bueno, os voy a hablar de como fueron los primeros días, que obviamente son los más difíciles pero que los combates con una ilusión y unas ganas acojonantes.



Empezamos el 16 de julio, estábamos citados para ese día y ya se comentaba que iba a ser una charla con nuestra tutora, conocer a los compañeros y una visita por las dependencias. Y aunque solo fuese eso, los nervios estaban a flor de piel. Yo lo cierto es que fui una semana antes y estuve charlando con algunos compañeros y al menos tenía alguna idea de donde estaba cada cosa. Nos repartieron las llaves de la taquilla y nos cambiamos de ropa, era una sensación distinta a la que sentía en Ávila cuando me ponía el uniforme, ahora ya estaba en una comisaría real, quizás pareciese una tontería pero esa era mi sensación. Conocí a los demás compañeros de prácticas y cual fue mi sorpresa que había un par que eran vecinos de sección, por lo tanto pues me sonaban sus caras. Estuvimos charlando un poco, y vino la tutora, nos enseñó las dependencias y fuimos a una sala para explicarnos junto con el comisario, como iba a transcurrir esta bonita etapa. Empezamos igual que en la ENP, presentándonos uno a uno, esta vez ya sin la vergüenza que se pasa en las primeras veces. Nos repartieron nuestros cuadrantes y la tutora nos fue conduciendo hasta la Brigada en la que empezaríamos nuestra andadura.

Como ya he dicho, empecé en Seguridad Ciudadana, comentar que haces desde servicios de zetas, de paisano, conducciones de presos hasta incluso servicios con la UPR. Una vez ahí, nos presentaron al jefe de la Brigada y nos repartieron los chalecos de dotación colectiva que había allí. Es una pena que lleguemos a este punto, tener que usar un chaleco de talla única con bastante años de antigüedad, otra opción es pagarte tú mismo uno nuevo, pero bueno, eso es otra historia. Después nos dijeron la hora en la que empezábamos al día siguiente, a mi me tocaría el primer turno de zetas, 6 de la mañana. Nada más saberlo, ya tenía ese cosquilleo en el estómago que muchos habéis vivido, y a otros os falta menos para sentir.

Sobra decir que no dormí nada, imposible, era visualizar y visualizar el primer día. ¿Cómo será mi compañero?, ¿cómo reaccionaré a cualquier intervención?, ¿estaré a la altura? Te inundan muchas dudas, sientes que estás muy verde. Pero es normal, muy normal. Me levanté muy temprano, para coger tiempo de sobra. Café solo y para Comisaría. Vas andando por la calle, y vas hablando contigo mismo. "Lo he logrado, voy a empezar el primer servicio de mi carrera policial". Te acuerdas de muchos momentos difíciles en tu vida, de momentos de bajón, de tirar la toalla, de pensar que por mucho que lo intente no lo voy a conseguir, te hace sentirte muy fuerte anímicamente, muy poderoso mentalmente. Me vestí, y subí a la Brigada a esperar a mi compañero. Cual fue mi sorpresa, que él subió corriendo y sin presentarnos me dice: ¡Compañero, vámonos que tenemos un servicio urgente!

¡EMPIEZA LA FIESTA!

¿Qué puedo decir hasta la fecha de hoy? Solamente cosas positivas. Estoy aprendiendo una barbaridad de cosas, soltándome más y más en el día a día policial, conociendo el buen compañerismo que hay dentro de una plantilla, la camaradería de pasar 8, 9 o 10 horas con una persona en un coche. Hago un breve inciso aquí para decir algo sobre algo que se me vino a la cabeza durante una larga noche de patrullaje, allí en la ENP tenemos que convivir muchas horas con otros tres compañeros, es ahí donde se empieza a sentir esa camaradería y donde ves si vas a ser buen compañero o no. Por supuesto que ves cosas desagradables, mi segundo día ya tuve un fallecido en circunstancias nada halagüeñas, familias desestructuradas, malos tratos, personas drogodependientes... Pero es parte de la vida policial, y necesitas hacer de tripas corazón y hacerte un caparazón para no llevarte las cosas a casa y que te afecte personalmente.



Y nada, hasta aquí he llegado hoy, espero que os haya gustado tanto como me está gustando a mi esta maravillosa profesión. Aprovecho para dar la enhorabuena a los compañeros de la XXXV que ya llevan un mes en la ENP, a los de la XXXVI que tienen un poquito más cerca su sueño y a los que han caído que les servirá de experiencia y conseguirán saciar sus ambiciones muy pronto.



🚔 ¡UN ABRAZO AMIGOS! 🚔




viernes, 21 de junio de 2019

Una etapa acaba, otra empieza. #XXXIV

Fin. Se acabó. C'est fini, como dirían los franceses.



Parece que fue ayer cuando me despedía de los míos en el coche, bajaba la maleta y hacía cola para entrar en la que iba a ser mi casa por 9 meses. Han sido 9 meses de muchas emociones, emociones de todo tipo. Desde la ilusión por conocer a los que iban a ser mis compañeros de habitación, la incertidumbre de pensar ¿les caeré bien? ¿cómo encajaré? ¿me adaptaré? Nunca olvidaré el gran momento del uniforme, es ahí cuando ves cumplido tu sueño, cuando estás abriendo la caja, y en cualquier prenda ves las dos palabras mágicas "policía nacional" y la bandera de España, eso no se puede describir. Tampoco la primera impresión de ver tu aula, sentado junto a otros 45 compañeros, con las caras rebosantes de ilusión, con ganas de empaparse de nuevos conocimientos. Como olvidar el día que recibí el arma, abrir el maletín y encontrártela ahí. La primera vez que tocaba la pista de atletismo pero esta vez como alumno, aunque con el paso del tiempo le cogimos un asco infinito. Otro momento mágico para mi fue mi primer acto como policía alumno en el campo de fútbol, escuchar los tres himnos, el de España, de la Policía Nacional y La muerte no es el final fue simplemente emotivo, llegué incluso a emocionarme.

Pero también hay momentos jodidos, no nos engañemos, y bueno yo puedo decir que en la balanza, los buenos superan a los malos por goleada. Tuve un encontronazo con el famoso "A" que me costó la tarjeta. Fue una auténtica tontería que se podría haber solucionado de otra manera teniendo en cuenta la magnitud del incidente, ese día me cabreé muchísimo y creo que ha sido, preguntando a mis compañeros que han convivido conmigo todo este tiempo, el único cabreo que he pillado en la Escuela. Afortunadamente, y yo añado lógicamente, no acarreó sanción, solo fue un simple apercibimiento. También recuerdo un examen en la cual la cagué, y reconozco que fue por mi culpa, fue otro momento de bajón pero quitando esos, un año espectacular.

Pero con diferencia, los mejores recuerdos son los vividos con mis compañeros, bueno rectifico, con mis hermanos. Que cuatro personas encajen sin fisuras es difícil casi imposible diría yo, si a eso le sumas una habitación de dimensiones no muy amplias, puede ser una mala combinación. Pues lo nuestro ha sido "amor a primera vista", sencillamente ni una discusión en todo el año, NADA.
Desde las pelis por la noche (por cierto vaya peliculones les he puesto a los tres 😎), esas conversaciones tan extrañas como peculiares a altas horas de la madrugada, las salidas de los jueves...


Ese vínculo que creas con los compañeros es especial, además de los compañeros de habitación también los compañeros del pasillo. Con algunos compartes aficiones, con otros hasta tu tierra, es una sensación de camaradería única.

Los profesores, otra de las gratas sorpresas de la Escuela para mi. Puedo decir que el 80% de los profesores me han marcado profundamente, pedazo de profesionales pero sobretodo grandes personas humanas. Los consejos que nos han dado me han marcado mucho y sinceramente creo que serán esenciales en nuestras carreras profesionales. Aprender de sus experiencias personales ayuda mucho a comprender ciertos aspectos de la que será nuestra profesión.

Por último, no olvidaré el último día que pasamos en la Escuela. Preparándonos para bajar y elegir destino de prácticas. Los cuatro ahí sentados, sabiendo que nos teníamos que despedir pero retrasando el momento todo lo posible, aguantando las emociones como bien podíamos, hasta que uno rompe y se emociona, es un momento bonito y muy sentido, estamos entre hermanos. Hermanos de sangre.

Empezaba la entrada diciendo que es un final, el final de una etapa, pero también el principio de otra, el principio de una bonita y larga amistad. Se os quiere mucho cabrones. A, V y J.



#XXXIV #LaÚltimaYNosVamos #PersiguiendoUnSueño 💪👮💙

jueves, 27 de diciembre de 2018

El compañerismo.

¿Qué tal compañeros? Lo primero de todo, desearos una FELIZ NAVIDAD, que paséis estos días en familia y disfrutad todo lo que podáis, eso sí, cuidado con el coche y los excesos, lo pagamos todos. Aprovechando las "vacas" que nos han dado en la ENP, me apetecía escribir una entrada diferente a la que últimamente estaba publicando y aprovechando también la excusa de que llevamos ya más de 3 meses desde que empezamos.. Tengo que decir que el tiempo pasa increíblemente rápido y me temo que en menos de lo que canta un gallo estaremos eligiendo destino para prácticas. Pero bueno, a lo que iba, me gustaría escribir algo acerca de un valor que sabía que me iba a encontrar pero no a tanta intensidad, y que sinceramente, estoy orgulloso de que se promulgue. Os hablo del COMPAÑERISMO.


Cómo os acabo de decir, llevamos ya más de 3 meses y aunque parezca que es poco tiempo, ya hemos vivido "cosillas" entre los compañeros, se empieza a crear ese sentimiento de pertenencia a una corporación como la nuestra y eso conlleva que el compañerismo sea uno de los valores principales que aprendemos aquí, pero no lo aprendes porque te lo impongan, lo aprendes en el día a día, en la convivencia de tantas personas juntas, tantos egos. Aquí cada uno es de su padre y de su madre, por lo tanto, se puede imaginar el choque que puede haber entre 4 personas que conviven en una habitación tan pequeña como el salón de tu casa, y es ahí, dónde se empieza a forjar ese respeto, esa querencia por tu compañero y/o compañera.

¿Qué dice la Real Academia de la Lengua Española (RAE)? La palabra compañero implica un tipo de relación o vínculo que se establece entre personas y que tiene como características la bondad, el respeto y la confianza entre los miembros que son parte de ella. Ahí lo tenemos, una relación o
vínculo. Yo personalmente ya he vivido situaciones de gran compañerismo en la escuela y me siento orgulloso de los compañeros que tengo, ha sido una gran suerte encajar de la manera que todos hemos encajado y eso se premia con buenas dosis de buen rollo, bienestar y colegueo.

Un ejemplo muy reciente ha sido en la asignatura de inglés, donde compañeros que no controlaban y se les daba peor, han sido ayudados por otros que podrían haberse lucido sin problemas pero no, han tenido una actitud encomiable y todos a una hemos hecho un examen oral bastante bueno siendo felicitados por el profesor, para mí, eso es COMPAÑERISMO. Lo mismo puedo decir en defensa personal, asignatura primeriza y virgen para muchos de nosotros, que gracias a compañeros con una formación más amplia en la materia nos ha resultado mucho más asequible de lo que parecería en un principio. También se han producido cambios de servicios para beneficiar a compañeros de Canarias que tenían la oportunidad de poder visitar a los suyos, eso es COMPAÑERISMO. Tampoco voy a negar de los que van a su rollo, y priman la individualidad por encima de todo, también los hay, pero afortunadamente pocos, y espero que se den cuenta y se apoyen en el compañero que tienen al lado.

En general, esta profesión crea ese vínculo tan especial de tener gente alrededor que se preocupa por ti, gente con la que compartes vivencias, experiencias, situaciones, a veces hasta aficiones y es que al fin y al cabo somos hermanos, compartimos la misma sangre, la sangre azul. Por lo que si habéis elegido esta profesión en base al individualismo, a ser más que nadie, a no tener en cuenta a los demás, a mirar por ti mismo.. ¡Error!


-No hay equipo sin los miembros individuales; un individuo nunca puede ser un equipo.-

-Guarda a tu compañero y amigo bajo la llave de tu propia vida.-

¡Eso es todo amigos! Espero que os haya gustado, lo dicho, a disfrutar de las vacaciones.
¡Un abrazo para todos!

Dedicado a vosotros hermanos, compañeros y amigos.
J, V y A.




domingo, 21 de octubre de 2018

Mi primer mes en la ENP. I Parte.

¡¡¡¿¿¿Cómo estamos compis???¡¡¡ Aquí seguimos, no me había olvidado de vosotros, ha sido un mes bastante intenso y me hubiese gustado actualizar antes pero no importa, aquí va. Pues lo dicho, ya llevo un mes en la Escuela Nacional de Policía y antes de nada decir que antes de ir tenemos una idea preconcebida de reportajes que hemos visto, amigos y familiares que nos han contado, información que buscas.. Vale, después de cuatro semanas aquí, puedo decir que es mucho más que eso, una sensación acojonante. Empiezo.


El día de antes de ingresar en la escuela, decidimos visitar la ciudad amurallada, iba con mi familia y coincidió la Feria Medieval, por lo que Ávila tenía un toque bastante propio y fue una grata experiencia. Los nervios ya estaban a flor de piel, y constantemente te cruzabas con gente que sabías que iban a ser compañeros al día siguiente. Llegó la noche, y nos fuimos a dormir, soñé que iba a ser policía.

El desayuno fue en silencio, el viaje hacia la escuela, no más de 3 kilómetros, fue bastante curioso, mis padres me preguntaban el porqué de mi seriedad. Yo simplemente estaba en mi mundo, no terminaba de creérmelo. Cola interminable de coches en la famosa rotonda, miles y miles de caras que eran un auténtico poema. Me bajé del coche y me despedí de mi familia, fue muy emotivo pero me aguanté las lágrimas. Maleta, DNI y carta de bienvenida en mano, me dispuse a pasar otra vez por la seguridad como ya hice hacía un año, la diferencia era abismal, esta vez era para quedarme por 9 meses.

Nos reunieron a los que estábamos citados a las 8:30 de la mañana, en la explanada que hay justo en la puerta de entrada, y ahí tuvimos que estar más de una hora parados. Hubo desmayos, caras de nerviosismo, caras de ilusión, caras de incertidumbre.. Primero pasaron las chicas, y sí, es cómo luego salen en los reportajes, corriendo. Después nos tocó a nosotros, fuimos hacia dentro, al auditorio. Una vez dentro nos explicaron cuatro normas básicas y pasaron a recitar nuestros nombres para que bajásemos y pasásemos nuestra carta de bienvenida por el lector, todo esto corriendo, repito.

Una vez fuera, otra vez corriendo a buscar la maleta y a seguir a un policía que nos indicaría el camino hacia nuestro bloque. Se hizo muy largo, parecía que no iba a llegar, pero ahí estábamos, en frente de nuestro nuevo hogar. Empezó a decir nombres de cuatro en cuatro con el número de cada habitación. Llegó mi turno y me fui para dentro junto con tres personas más. Al llegar, nos quedamos los cuatro mirando y nos reímos, nos presentamos y hablamos un poquito. Yo ya conocía a dos del
día de la entrevista por lo que fue más sencillo. Ahora tocaba sortear las camas, armarios, estanterías y escritorios. Tuve suerte y me quedé con la cama de abajo (aunque es una real mierda para hacerla cada mañana), colocamos un poco la ropa y nos fuimos a ver un poco la zona. La habitación no es gran cosa pero tiene lo básico, es pequeña eso sí, pero con su lavabo, cuatro camas, cuatro escritorios, cuatro estanterías y cuatro armarios. También tenemos la suerte de tener el baño común bastante cerca. Fue impresionante ir andando por la que está siendo nuestra casa, ver todos los regalos que cada promoción ha hecho a la escuela, la entrada con la famosa frase de entrega, dignidad, servicio y lealtad, pero sobre todo lo que más me impresionó fue el mural que hay con los nombres de los compañeros caídos en servicio, eso fue muy emocionante.

Después de ir conociendo la zona, nos tocó ir a comer. No recuerdo exactamente lo que había pero qué queréis que os diga, estaba bueno. Creo recordar que a las 15:00 teníamos que ir al aula asignada, allí nos juntamos la que es la mejor sección de la escuela (tenía que decirlo ;)), y por orden de lista nos fuimos sentando. La tutora nos estuvo explicando más cosas, y nos dio el horario de charlas que íbamos a tener esa semana. Por último nos dijo que esa misma tarde nos iban a dar el uniforme, por lo que nos pusimos un tanto locos, y no era para menos.

CONTINUARÁ......

¿Qué os ha parecido? Dejo la otra parte para otro día porque creo que sería una lectura muy larga. Espero que os haya gustado, ya iré contando más cositas de la escuela, hay para escribir un libro. La verdad es que estoy disfrutando, he tenido suerte con los compañeros de habitación y de sección, son encantadores y hemos hecho una piña.

¡Hasta la próxima! ¡Espero que pronto! Un abrazo compañerxs y lectorxs del blog.

#XXXIV #LaÚltimaYNosVamos #ENP

domingo, 9 de septiembre de 2018

Llegó el día. El sueño se hace realidad.

¿Qué tal estáis compañeros? Sé vuestra respuesta, sobre todo los compañeros de la promoción XXXIV. Estamos a un día de entrar en la Escuela Nacional de Policía, ¿quién lo diría, eh? Allá a primeros de Mayo nos daban la mejor noticia de nuestras vidas, y veíamos tan lejos nuestra entrada en la ya mencionada escuela. Pues aquí está, mañana entraremos, mañana nos conoceremos y mañana empezaremos a formarnos como policías.




Personalmente, hace 2 años, 11 meses y 4 días que comencé a prepararme la oposición, o lo que es lo mismo, 1070 días. Cuando comencé, lo veía muy lejos, pero eso sí, nunca perdí la ilusión de que algún día llevaría con orgullo el más preciado de los uniformes. Ha sido un camino arduo, lleno de obstáculos, caídas, decepciones pero lo más importante de todo es levantarse y sobre todo, sacar lo positivo de cada situación por muy negativa que sea. Para mí eso ha sido la clave, gracias a mi familia y amigos, compañeros y profesores que han confiado en mí y ven sus expectativas colmadas con mucho sacrificio, trabajo, sangre, sudor y lágrimas.



También quiero agradecer a los compañeros de promociones anteriores la ayuda que aportan sin nada a cambio, eso os hace grandes. También a los compañeros de promoción con los cuales hemos compartido sensaciones, preocupaciones, miedos pero sobre todo, ilusión y compañerismo. A los compañeros de promociones venideras, solamente daros las gracias por esa pasión que mostráis que también nos motiva a nosotros, para cualquier cosa que necesitéis no dudéis para nada en preguntarnos.



¡COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS DE LA PROMOCIÓN XXXIV! 
¡LA ÚLTIMA Y NOS VAMOS!