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martes, 7 de julio de 2020

Promoción XXXIV. Una historia de policías.



Suena el despertador, una sensación extraña invade todo tu cuerpo. Sabes que no es un día cualquiera. Está todo preparado encima de la mesa, lo imprimiste ayer y mientras lo rellenabas, un ligero escalofrío te recorría todo el cuerpo. Es la instancia para realizar la oposición a la Escala Básica de la Policía Nacional.



Tienes la sensación de que este año será distinto, has aprendido de errores pasados, y lo que es más importante, tienes más ilusión y ganas que el año pasado, cuando ese par de preguntas y esas palabras tan raras, pero, sobre todo, esa inexperiencia, te hicieron caer. 

Después de ese día vinieron auténticas montañas rusas. Momentos que querrías olvidar, otros que nunca lo harás. Días grises en los que no veías nada claro, días soleados donde te veías subido en el zeta o haciendo una troncha en el Apolo. Tiraste mucho la valla en el circuito, llegaste a sangrar en las palmas de las manos de la barra, vomitaste al terminar una mísera serie de 200...

Pero todas esas dudas se disipaban conforme ibas aprobando fases, llegaste al examen de teoría y ortografía y las dudas de antaño volvían a florecer, pero esta vez no te iban a vencer, las miraste a los ojos y dijiste que te tocaba a ti, y así fue. Aprobar esta fase fue una liberación, lo sabías y te hizo más fuerte, te hizo pensar que podías conseguirlo. Después llegó uno de los momentos más temidos por cada opositor, la dichosa entrevista. Ahí estabas, con tu traje y muchos, muchos nervios y dudas. ¿Y qué pasó? Que pudiste con todo. Y aprobaste, sí, aprobaste la puta oposición. Y digo puta, porque lo es, porque ves a gente que quieres abandonarte, porque pierdes momentos irrepetibles, porque ves caer a compañeros que sabes que son muy aptos para esta profesión... 

Llegó el día de comenzar una etapa que sería inolvidable, la Escuela Nacional de Policía. Nervios, nervios y más nervios, pero nervios bonitos, ya me entendéis. Conoces a tres personas que serán tus compañeros de habitación nueve meses, así como suena... Experiencias maravillosas, anécdotas inverosímiles, momentos únicos. Reír hasta no poder más, llorar en momentos jodidos, hacer piña para sobreponerse a los problemas. ¡Qué rápido pasó todo!

Pero tocaba la realidad, la calle. Empezábamos las prácticas, ¿estábamos preparados? Nadie lo está, lo que yo he aprendido es que cada día es un día distinto, cada día aprendo una cosa nueva, te fijas en los compañeros veteranos que un día estuvieron en tu piel y tuvieron las mismas dudas que tú, y te empapas de sus conocimientos que van más allá de un libro. Han sido meses muy gratificantes en todos los aspectos, desde llegar a una ciudad nueva sin conocer a nadie, a integrarte totalmente y que tus compis te hagan sentir como si estuvieses en tu propia casa. 



Si a eso además le sumas una pandemia mundial, y un confinamiento total de la población durante casi tres meses, suena a película, ¿verdad? Pues así se recordará a la Promoción XXXIV, la que estando de prácticas tuvo cara a cara a un "bicho cabrón". Y con eso creces y maduras, aunque solo lleves unos meses en la profesión, creedme. Llegó el momento de la jura, o, mejor dicho, de la "no jura". Todos sabíamos que iba a ser imposible juntar a tanta gente en la Escuela Nacional de Policía, pero siempre quedaba esa posibilidad, al menos en mi caso, tenía muchísimas ganas de volver a ver a mucha gente, en especial a mis tres inseparables hermanos. Cuando ya parecía que no íbamos a tener ni un triste acto, organizaron algo por provincias, y aunque parecía algo cutre, en mi caso que éramos pocos de prácticas en plantilla, fue un acto muy emotivo y cercano, totalmente distinto al que hubiese sido en Ávila, la primera promoción de policías que juraba el cargo en la ciudad donde estaba destinado. Mi familia me pudo ver en primera línea, cosa impensable en Ávila. Y eso es lo que más ilusión me hizo.



Y así acabó el proceso que iniciamos el día 18 de abril del año 2017, cuando se publicó en el BOE la resolución por la que se convocaban plazas para la Escala Básica del Cuerpo Nacional de Policía. Un sueño que comenzó estando muy lejos, se convirtió en realidad tras unos años de esfuerzo y constancia. 
Y aquí viene la pregunta que muchos se hacen cuando ven tan lejano convertirse en lo que quieren, ¿es posible cumplir tu sueño? Y yo respondo, SÍ. Tan posible que está en tus manos.

Y hasta aquí esta entrada, la última de un largo proceso. Y, para terminar, aunque las dedicatorias se ponen al principio de los libros, yo lo voy a hacer ahora, porque ¿qué sería de esta entrada sin dedicarle unas palabras a todos y aquellos que han sufrido tanto o nos han visto sufrir desde la otra parte de la oposición? En primer lugar, a cada uno de los 3.177 compañeros que han jurado el cargo, sin duda estáis ahí porque lo habéis merecido. Después viene la familia, la que con ilusión te veía levantarte a las 7 de la mañana a estudiar y te vio con el traje de gala y el escudo de la Policía Nacional en el pecho el día 30 de junio de 2020, los que más han sufrido junto con vosotros, verdaderamente merecen un pedestal. Y por último esas personas que en su día comenzaron el camino con vosotros, y por circunstancias de la vida, se tuvieron que ir y por aquellas que de una manera u otra han aparecido y os están demostrando mucho día tras día. Va por vosotros.

 ¡VIVA LA PROMOCIÓN XXXIV! ¡VIVA LA POLICÍA NACIONAL! ¡VIVA ESPAÑA!



A mis padres, mi hermano y mi abuela. 
A mis hermanos A, V y JA. 
A mis amigos. 
A ti, P.
Gracias.


 

sábado, 25 de abril de 2020

¿Por qué soy policía?

¡Hola compis! ¿Cómo estáis? Espero que bien, que estéis llevando esta situación lo mejor posible, cerca de los vuestros y con salud. A los que habéis perdido a un ser querido, os deseo mucha fuerza y ánimo para poder llegar cuanto antes al final de esta pesadilla. Es por eso que he decidido escribir algo para levantar la moral y el ánimo a todos, en especial a los compañeros de la XXXVI que están pendientes del resultado de la entrevista, a los de la XXXV que esperan con muchas ganas poder salir de prácticas a la calle, también a los de la XXXVII que inician su camino, con mucha ilusión y motivación y por supuesto, a mi promoción, la XXXIV, porque es probable que tengamos una jura un tanto agridulce, pero lo importante es salir de esta situación y poder volver a la normalidad lo antes posible. Va por todos vosotros.



Me cambio en el vestuario frente a mi taquilla, monto la HK y la meto en la funda. Me coloco la defensa en el tahalí y cojo la mochila. Hago una última parada en el baño, paro frente al espejo y me miro a los ojos. Observo todo lo que tengo a mi alrededor, a veces lo necesitamos para saber dónde estamos y qué hemos conseguido. Soy policía y me dispongo a patrullar. Estaré 9 horas vigilando las calles, atendiendo cada llamada, al servicio del ciudadano. 

Pero, ¿por qué? ¿Por qué no buscarme algún trabajo más cómodo? Un trabajo de 9 a 14 sentado en una oficina, por ejemplo. ¿Por qué decidí dejarlo todo y enfrascarme en una oposición que no me aseguraba nada? ¿Por qué me pierdo el cumpleaños de mi pareja? ¿Por qué no puedo cenar con mi familia en un día señalado? ¿Por qué no tengo un horario fijo? ¿Por qué tengo que aguantar los abucheos, faltas de respeto e insultos desde un balcón mientras hago mi trabajo? ¿Por qué no recibo el apoyo de mis jefes mientras me juego la vida cada vez que me subo a un zeta sin medios adecuados para mi protección?

Sencillamente porque nací para esto, no sé hacer otra cosa. Tener la conciencia más que tranquila de que estoy aportando mi granito de arena para que la sociedad sea algo mejor. Recibir por parte de los ciudadanos un “gracias” y una sonrisa por haberle ayudado en algo tan simple como parar el tráfico para que puedan cruzar la calle. Que un niño se ponga loco de contento cuando le saludas desde el zeta. Ser aplaudido desde los balcones por la gente mientras vitorean “VIVA LA POLICÍA NACIONAL”. Ser una referencia para aquellos que cada día luchan por ponerse este uniforme, dar esa pizca de motivación que a veces ven tan lejos. Esas miradas de admiración, de orgullo... Llegar a casa y abrazar a los míos. 

Aunque a veces hay momentos muy jodidos. ¿Y sabéis qué? Que también somos humanos, tenemos sentimientos, muchas veces tenemos que ocultarlos, hacer de tripas corazón, pero al final soportamos muchas situaciones difíciles y estresantes. A veces es necesario romper y llorar, porque es muy difícil desconectar de este trabajo. Y tu familia lo sabe y sufre, sufre porque teme que algún día llamen a la puerta y sean dos compañeros los que estén ahí, intentando dar una noticia que les romperá en trozos muy pequeños. Porque habrás dado tu vida por los demás, estarás volando hacia arriba, serás un ángel de azul cuidando de todos y por ello estarás orgulloso. Es esto lo que hemos elegido, hemos elegido luchar cada día y enfrentarnos a las injusticias, hemos decidido cumplir un juramento, hemos decidido servir y proteger. Somos seres incomprendidos, a veces el rechazo de gran parte de la sociedad, "los malos de la película", pero lo hacemos rodeados de hermanos y hermanas como una gran familia. 

Y por todo esto, ¿merece la pena? 

Indudablemente, si volviese atrás en el tiempo, volvería a elegir esta profesión, volvería a sacrificar momentos, volvería a matarme a estudiar, volvería a sufrir en el 1000, volvería a comerme la cabeza con la entrevista, en definitiva, volvería a cumplir el sueño de mi vida.

Cuando algo te hace feliz, es porque lo sientes dentro. Ya lo decía Confucio, "elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida." Ser policía es esto, es disfrutar de una forma de vida, un estilo de vida diferente al resto. Proteger y salvar la vida de inocentes desde la modestia y la humildad pero siempre con honor, orgullo y dignidad.

Terminar el turno, llegar a casa, cerrar los ojos y sentir como se eriza el vello de todo tu cuerpo mientras resuena en tu cabeza: 
 «SOY POLICÍA».

viernes, 21 de junio de 2019

Una etapa acaba, otra empieza. #XXXIV

Fin. Se acabó. C'est fini, como dirían los franceses.



Parece que fue ayer cuando me despedía de los míos en el coche, bajaba la maleta y hacía cola para entrar en la que iba a ser mi casa por 9 meses. Han sido 9 meses de muchas emociones, emociones de todo tipo. Desde la ilusión por conocer a los que iban a ser mis compañeros de habitación, la incertidumbre de pensar ¿les caeré bien? ¿cómo encajaré? ¿me adaptaré? Nunca olvidaré el gran momento del uniforme, es ahí cuando ves cumplido tu sueño, cuando estás abriendo la caja, y en cualquier prenda ves las dos palabras mágicas "policía nacional" y la bandera de España, eso no se puede describir. Tampoco la primera impresión de ver tu aula, sentado junto a otros 45 compañeros, con las caras rebosantes de ilusión, con ganas de empaparse de nuevos conocimientos. Como olvidar el día que recibí el arma, abrir el maletín y encontrártela ahí. La primera vez que tocaba la pista de atletismo pero esta vez como alumno, aunque con el paso del tiempo le cogimos un asco infinito. Otro momento mágico para mi fue mi primer acto como policía alumno en el campo de fútbol, escuchar los tres himnos, el de España, de la Policía Nacional y La muerte no es el final fue simplemente emotivo, llegué incluso a emocionarme.

Pero también hay momentos jodidos, no nos engañemos, y bueno yo puedo decir que en la balanza, los buenos superan a los malos por goleada. Tuve un encontronazo con el famoso "A" que me costó la tarjeta. Fue una auténtica tontería que se podría haber solucionado de otra manera teniendo en cuenta la magnitud del incidente, ese día me cabreé muchísimo y creo que ha sido, preguntando a mis compañeros que han convivido conmigo todo este tiempo, el único cabreo que he pillado en la Escuela. Afortunadamente, y yo añado lógicamente, no acarreó sanción, solo fue un simple apercibimiento. También recuerdo un examen en la cual la cagué, y reconozco que fue por mi culpa, fue otro momento de bajón pero quitando esos, un año espectacular.

Pero con diferencia, los mejores recuerdos son los vividos con mis compañeros, bueno rectifico, con mis hermanos. Que cuatro personas encajen sin fisuras es difícil casi imposible diría yo, si a eso le sumas una habitación de dimensiones no muy amplias, puede ser una mala combinación. Pues lo nuestro ha sido "amor a primera vista", sencillamente ni una discusión en todo el año, NADA.
Desde las pelis por la noche (por cierto vaya peliculones les he puesto a los tres 😎), esas conversaciones tan extrañas como peculiares a altas horas de la madrugada, las salidas de los jueves...


Ese vínculo que creas con los compañeros es especial, además de los compañeros de habitación también los compañeros del pasillo. Con algunos compartes aficiones, con otros hasta tu tierra, es una sensación de camaradería única.

Los profesores, otra de las gratas sorpresas de la Escuela para mi. Puedo decir que el 80% de los profesores me han marcado profundamente, pedazo de profesionales pero sobretodo grandes personas humanas. Los consejos que nos han dado me han marcado mucho y sinceramente creo que serán esenciales en nuestras carreras profesionales. Aprender de sus experiencias personales ayuda mucho a comprender ciertos aspectos de la que será nuestra profesión.

Por último, no olvidaré el último día que pasamos en la Escuela. Preparándonos para bajar y elegir destino de prácticas. Los cuatro ahí sentados, sabiendo que nos teníamos que despedir pero retrasando el momento todo lo posible, aguantando las emociones como bien podíamos, hasta que uno rompe y se emociona, es un momento bonito y muy sentido, estamos entre hermanos. Hermanos de sangre.

Empezaba la entrada diciendo que es un final, el final de una etapa, pero también el principio de otra, el principio de una bonita y larga amistad. Se os quiere mucho cabrones. A, V y J.



#XXXIV #LaÚltimaYNosVamos #PersiguiendoUnSueño 💪👮💙

jueves, 27 de diciembre de 2018

El compañerismo.

¿Qué tal compañeros? Lo primero de todo, desearos una FELIZ NAVIDAD, que paséis estos días en familia y disfrutad todo lo que podáis, eso sí, cuidado con el coche y los excesos, lo pagamos todos. Aprovechando las "vacas" que nos han dado en la ENP, me apetecía escribir una entrada diferente a la que últimamente estaba publicando y aprovechando también la excusa de que llevamos ya más de 3 meses desde que empezamos.. Tengo que decir que el tiempo pasa increíblemente rápido y me temo que en menos de lo que canta un gallo estaremos eligiendo destino para prácticas. Pero bueno, a lo que iba, me gustaría escribir algo acerca de un valor que sabía que me iba a encontrar pero no a tanta intensidad, y que sinceramente, estoy orgulloso de que se promulgue. Os hablo del COMPAÑERISMO.


Cómo os acabo de decir, llevamos ya más de 3 meses y aunque parezca que es poco tiempo, ya hemos vivido "cosillas" entre los compañeros, se empieza a crear ese sentimiento de pertenencia a una corporación como la nuestra y eso conlleva que el compañerismo sea uno de los valores principales que aprendemos aquí, pero no lo aprendes porque te lo impongan, lo aprendes en el día a día, en la convivencia de tantas personas juntas, tantos egos. Aquí cada uno es de su padre y de su madre, por lo tanto, se puede imaginar el choque que puede haber entre 4 personas que conviven en una habitación tan pequeña como el salón de tu casa, y es ahí, dónde se empieza a forjar ese respeto, esa querencia por tu compañero y/o compañera.

¿Qué dice la Real Academia de la Lengua Española (RAE)? La palabra compañero implica un tipo de relación o vínculo que se establece entre personas y que tiene como características la bondad, el respeto y la confianza entre los miembros que son parte de ella. Ahí lo tenemos, una relación o
vínculo. Yo personalmente ya he vivido situaciones de gran compañerismo en la escuela y me siento orgulloso de los compañeros que tengo, ha sido una gran suerte encajar de la manera que todos hemos encajado y eso se premia con buenas dosis de buen rollo, bienestar y colegueo.

Un ejemplo muy reciente ha sido en la asignatura de inglés, donde compañeros que no controlaban y se les daba peor, han sido ayudados por otros que podrían haberse lucido sin problemas pero no, han tenido una actitud encomiable y todos a una hemos hecho un examen oral bastante bueno siendo felicitados por el profesor, para mí, eso es COMPAÑERISMO. Lo mismo puedo decir en defensa personal, asignatura primeriza y virgen para muchos de nosotros, que gracias a compañeros con una formación más amplia en la materia nos ha resultado mucho más asequible de lo que parecería en un principio. También se han producido cambios de servicios para beneficiar a compañeros de Canarias que tenían la oportunidad de poder visitar a los suyos, eso es COMPAÑERISMO. Tampoco voy a negar de los que van a su rollo, y priman la individualidad por encima de todo, también los hay, pero afortunadamente pocos, y espero que se den cuenta y se apoyen en el compañero que tienen al lado.

En general, esta profesión crea ese vínculo tan especial de tener gente alrededor que se preocupa por ti, gente con la que compartes vivencias, experiencias, situaciones, a veces hasta aficiones y es que al fin y al cabo somos hermanos, compartimos la misma sangre, la sangre azul. Por lo que si habéis elegido esta profesión en base al individualismo, a ser más que nadie, a no tener en cuenta a los demás, a mirar por ti mismo.. ¡Error!


-No hay equipo sin los miembros individuales; un individuo nunca puede ser un equipo.-

-Guarda a tu compañero y amigo bajo la llave de tu propia vida.-

¡Eso es todo amigos! Espero que os haya gustado, lo dicho, a disfrutar de las vacaciones.
¡Un abrazo para todos!

Dedicado a vosotros hermanos, compañeros y amigos.
J, V y A.




viernes, 23 de junio de 2017

Entrevista a @SivictPN

¡Muy buenas a todos! Últimamente tenía el blog un poco abandonado pero era simplemente por falta de tiempo, han sido unas semanas intensas de estudio y entrenamiento y me ha sido imposible actualizarlo con frecuencia. Por cierto, toca felicitar a los 2615 nuevos policías alumnos que se incorporarán a Hábila (así se le conoce comúnmente entre opositores) el próximo mes de septiembre. Habéis luchado mucho, lo merecéis, ahora a disfrutar el verano de vuestras vidas porque pronto tendréis que velar por la seguridad de muchas personas.

Ahora sí, una pequeña introducción de la entrevista de hoy. Como bien sabéis, es la segunda que realizo en este blog, la primera fue al compañero opositor @OpositorEE, en esta he contactado a través de Twitter, con un policía alumno, mejor dicho, con un ya ex policía alumno, ya que acaba de terminar sus estudios en la Academia, su nombre es @SivictPN, y esto es lo que nos tiene que contar:

-Sueña tus logros, logra tus sueños-

  • ¿Qué edad tienes? ¿De qué parte de España vienes?

Tengo 26 años y soy de Valencia capital.

  • ¿Cuándo es el momento en el que te das cuenta que quieres opositar al Cuerpo Nacional de Policía? 
Desde que recuerdo siempre he querido ser policía. En cuánto pude operarme de la vista, comencé la oposición.

  • ¿Sabrías decirme cual es el peor momento como opositor que recuerdas? ¿Y el mejor?
Lo que peor llevé de la oposición fueron las largas, tediosas e insufribles esperas entre prueba y prueba, entre resultados y resultados... Sobre todo, en la parte final de la oposición dónde solo te dedicas a realizar psicotécnicos, se hace realmente pesada, ya que acaba uno bastante cansado de hacer tantos ejercicios. El mejor momento fue cuando vi el apto de la entrevista, en ese momento fue cuando me di cuenta que todo había merecido la pena.

  • Ese día, con el que sueñan miles de opositores, cuéntanos el momento en el que ves la palabra APTO al final de la oposición.
Pues sinceramente, y creo que esto nos ha pasado a muchos, me alegré más de ver el apto de la entrevista que el apto final. Sobre el día que vi el apto de la entrevista, no se puede describir con palabras. Fue una mezcla increíble de alegría, una dosis gigante de motivación, pero por otro lado tristeza, por todos esos compañeros que se quedaron a las puertas, ya que el apto lo vi mientras preparaba los psicotécnicos en una academia, donde estábamos todos juntos.

  • Llega el día, Ávila. ¿Cómo fue?
Fue un día bastante estresante. Un día bastante lluvioso y frío, corriendo de un lado para otro sin parar, dónde solo se escuchaba el ruido de las maletas y las voces de los policías dando instrucciones.

  • Suena el despertador, ¿cómo es un día de rutina en la Academia?
Como dices, suena el despertador, desayuno en la habitación (no quiero morir de un ataque al corazón, gracias Albie), comienzan las clases por la mañana, por la tarde también hay pero solo dos a la semana, después comemos, luego me echo la siesta o veo una serie, y por la tarde, ya depende de
cada uno, hacer deporte, estudiar (no suele ser mi caso, jaja), salir por Hábila a dar una vuelta... Por la noche cenar y ver una serie o una película antes de dormir. Estos son los días normales para mi. En época de exámenes básicamente todo se resume a comer-estudiar-dormir.

  • ¿Cuales son tus hobbies? ¿Has podido seguir practicándolos durante tu estancia en Ávila?
Pues mi mayor hobbie es bailar salsa, bachata... Prácticamente lo hago todos los días que tengo libres aunque en Hábila está bastante difícil, pero pude encontrar algún lugar donde bailar al menos una vez a la semana. Aparte del baile, salgo a correr siempre que puedo, aunque en Hábila siempre me ha dado algo de pereza, teniendo en cuenta que allí ya corremos varios días a la semana.

  • Aprovechando que has dicho que ves series y películas, y yo que soy un cinéfilo empedernido y me encantan las series, ¿cuales son tus favoritas?
Soy un friki, jaja, de serie te diría "The Wire" (la recomiendo yo también, muy TOP), que es policíaca aunque también me gusta "Juego de Tronos", me encantan sus libros. Como película la saga "El señor de los anillos". 

  • ¿Cuales son las unidades del CNP por las que te gustaría pasar?
Siempre me ha atraído mucho la UPR, aunque desde que estoy en la Academia me he ido decantando mucho por la Policía Judicial, en concreto atracos y homicidios. Lo increíble que tiene el CNP es justamente eso, la gran variedad de unidades y grupos donde puedes ingresar, todo el mundo puede encontrar su hueco.



  • Acabando esta entrevista, ¿qué consejo nos puedes dar para que acabemos cumpliendo nuestro sueño?
Constancia y sacrificio, esos son los ingredientes "secretos" para aprobar. Habrá periodos jodidos y épocas donde tendréis ganas de abandonar y dejarlo, donde incluso familiares y amigos os recomienden desistir, pero ahí es donde debéis mostrar vuestro gran talante y demostrar que están equivocados y que quien la sigue la consigue.
Si yo he aprobado, que soy la persona más normal del mundo, cualquiera puede. ¡Ánimo! Hay una plaza con tu nombre esperando a que aportes lo mejor de ti mismo para merecértela.
¡ÁNIMO COMPAÑEROS!




Pues hasta aquí la entrevista a @SivictPN, le doy las gracias por haber perdido parte de su tiempo en contestarme a estas preguntas y así llegaros a vosotros estas experiencias que muy pronto viviremos. Además de darle la enhorabuena por acabar su curso de formación en Ávila y desearle suerte en esas prácticas por Santa Cruz de Tenerife.  No podía despedirme sin mencionar el gran gusto por las series y el cine, al menos en lo mencionado anteriormente! Jaja, un abrazo crack!

Intentaré que la próxima entrevista sea a una policía, y nos cuente sus experiencias en la calle.
Un saludo a todos, ¡hasta la próxima compañeros!

jueves, 9 de marzo de 2017

La vida del opositor

Hola compis, ayer estaba leyendo uno de los capítulos del fantástico libro de Manuel Damián Cantero Berlanga, llamado "Cómo ser policía y no morir en el intento", este capítulo en concreto hablaba de la vida del opositor y me encantó, tanto que dije mañana toca hablar del opositor, de todo lo que le rodea, de cómo puede llegar a afectarte a ti y a los tuyos una oposición de tal calibre como es la nuestra. ¡Allá vamos!

quiéretemucho,com
Llega un día que decides opositar, ves que es una buena oportunidad, te informas un poco y al lío. Creo que esta parte es en la que ya te ves con el uniforme puesto, una sensación de euforia te inunda, buen humor, optimismo nivel dios... Lo primero de todo es una buena academia, en la cual te proporcionen un temario competente, por lo que a buscar como locos, preguntas a otros opositores, rastreas en foros, no paras.. Probablemente tengas que mudarte a otra ciudad y eso conlleva buscarte piso, y más gastos. Para hacer deporte necesitas ropa, pues al Decathlon de turno y más pasta, para mi esta etapa es engañosa, pues no sabes lo que te viene encima hasta que realmente te ves con el tema de la Unión Europea, por poner un ejemplo, y dedícale horas y horas. Habrá días que te levantarás y sabrás que tarde o temprano llevarás ese escudo tan soñado en el pecho de tu uniforme, otros te darán ganas de tirar la toalla porque no lo ves nada claro... Es duro, muy duro. Tus padres te ven ya dentro porque ven que no paras, te esfuerzas, no sales, pero no saben lo jodido que puede llegar a ser, porque como mencioné en un post anterior, puedes tener la mala suerte de tirar dos veces la valla en el circuito y tirar por la borda muchos meses de preparación, de mucho sufrimiento. Qué decir de los que te rodean, ya sean padres o pareja, ellos también lo sufren a su manera.

Euribor

En definitiva, la vida del opositor no es fácil, pero empezando desde el principio con mucha constancia, disciplina en los horarios, sabiendo que es una carrera de fondo, una maratón, y aguantando cada envite que recibirás, sabes que lo sacarás y que cumplirás tu sueño. No me canso de repetirlo, aquí y en tuiter. ¡ÁNIMO COMPAÑEROS! ¡POR NUESTRO SUEÑO!